Etapa 9: Tendilla-Pastrana

Un viaje en autobús (I)

Segundo tramo de esta larga etapa que el viajero hizo en autobús hace setenta años.

Partimos de Tendilla por la carretera en dirección a Guadalajara, es la misma que sale del pueblo y va a la N-320. Al llegar al final nosotros cogeremos una vía de servicio que está a la derecha antes de toparnos con la carretera.

Durante algo más de un kilómetro vamos por el trazado de la antigua carretera hasta que llegamos a un depósito de coches viejos que se encuentra a la derecha. Poco después vemos la via de servicio por la que vamos a caminar, en algunos tramos es de tierra y en otros tiene resto de asfalto; en algo más de dos kilómetros y medio nos lleva a una vieja gasolinera abandonada y cerrada, justo en el empalme de Tendilla.

En el mismo empalme están los restos del viejo merendero donde el viajero descansó y merendó a la espera de que llegara el autobús que le llevaría a Pastrana.

En la rotonda cogemos la carretera que nos lleva a Pastrana, está perfectamente indicada. Cruzamos la N-320 por debajo y seguimos de frente durante un centenar de metros para coger a la izquierda la carretera que sube a Fuentelviejo.

Poco después en la misma curva vemos un carril, que sigue de frente y es el que tomamos nosotros; pasa junto a una finca y a algo más de un kilómetro desde la carretera llegamos a un cruce, cogemos el que nos sale a la derecha que pronto empieza a ascender y que nos lleva a Fuentelviejo, entrando en el pueblo por el lavadero. En Fuentelviejo podemos ver la pequeña iglesia parroquial y la picota situada frente al ayuntamiento.

Continuamos nuestro camino atravesando el pueblo por la carretera, ascendiendo. Seguiremos por esta misma carretera, la GU-208 y en algo más de dos kilómetros desde el pueblo llegamos a la CM-2006, la carretera que va Pastrana. En el cruce vemos una fuente con agua y un lugar de descanso.

Frente a la fuente y al otro lado de la carretera, sigue un carril en descenso que baja al fondo del vallejo, seguiremos por esta carril que deja unos aljibes o piscinas a la derecha y que transita por el lado derecho del barranco; poco después, al llegar a unas huertas labradas cruza al lado contrario y se transforma en un buen carril y en algo más de un kilómetro desemboca en otro carril más importante que nos viene por la izquierda; se trata del barranco de Valdesanjuan.

Seguiremos por el de la derecha y pasaremos junto a varios chalets que hay en la zona, el paisaje es de arboleda y con buena sombra. Llegamos a un cruce. A la derecha la carretera continúa a Renera; seguimos a la izquierda hasta encontrar un carril que nos sale a la derecha, aquí hay dos carriles; coger el que va de enfrente, a la izquierda y como referencia vemos una edificación.

Aproximadamente a dos kilómetros llegamos a un cruce, a la izquierda tenemos la carretera y un carril a la derecha por el que vamos a seguir. Poco después, a unos 50 metros a la izquierda, nos sale una senda que rápidamente empieza a ascender. La senda esta muy transitada por las motos por lo que vemos sus rodadas. Ascendemos y llegamos al monte, a un pinar, y que nos saca poco después a una especie de carril y por la izquierda nos lleva a una pista buena. Giramos a la izquierda y en algo más de un kilómetro llegamos a la carretera principal, la CM-2006, en el pk 9,100. Seguiremos por la carretera, a la derecha, y de nuevo volveremos a ponernos el chaleco reflectante y caminar con mucha precaución, ya que hay mucho tráfico.

Aproximadamente en el km 6 sale de la derecha un carril que rápidamente desciende hacia el vallejo, tiene un firme irregular pero es cómoda de andar. Al fondo vemos ya las casas de Hueva, que será nuestro próximo destino. El camino, que ya se convierte en un buen carril, nos saca a la carretera junto a la entrada de Hueva.

Deberemos de visitar este pintoresco pueblo con su iglesia, su plaza y su picota en medio de ésta. Tiene algunos servicios, como bares y podremos seguramente proveernos de lo más necesario.

Salimos de nuevo a la carretera y aquí se hace necesario el uso del chaleco, pues hasta Pastrana, inevitablemente, hemos de andar por la carretera.

En tres kilómetros y medio llegamos a una rotonda y continuamos de frente, en dirección a Pastrana por la CM-200 que empieza a descender. En algo más de cuatro kilómetros arribamos a la plaza de la Hora de Pastrana, frente al palacio ducal.

Pastrana tiene mucho que ver y visitar y es un pueblo para sentirse a gusto.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies